Presentación de «ESI, talleres de cuerpo en juego», por Mariana Páez

LIBRO: “ESI, TALLERES DE CUERPO EN JUEGO”

Una manera de sentir y hacer ESI

Este libro es el fruto de mi experiencia en talleres ESI en escuelas secundarias, especialmente, en la Escuela Normal de Paraná, y la reflexión teórica que llegó con la escritura de mi tesis doctoral en Ciencias Sociales, que indaga en las fisuras que introduce la ESI en el universo escolar.

Es el relato de una manera de sentir y hacer ESI confiando en la escuela y en sus jóvenes que necesitan jugar, reflejarse en otros ojos, sentir que el taller es un lugar seguro donde abrir preguntas y procesos de autoconocimiento. Es hacer figura en el cuerpo, donde se pliegan esos seres que vamos siendo, donde mi mundo se encuentra con otros mundos, para transformarse. En los talleres ESI entra la imaginación a la escuela: lo que es puede dejar de ser y lo que todavía no sucedió puede ocurrir.

Algo de todo esto intenté contar en mi libro. Es muy difícil traducir en palabras las experiencias aconteciendo en tiempo presente, las sensaciones, emociones, conversaciones, amores y dolores, porque la sexualidad es una dimensión vital que también alberga el dolor en tanto lugar de inmensos aprendizajes.

Porque los talleres dan cabida al rechazo, la falta de amor propio, los miedos, los estereotipos, los mandatos y la vulneración de derechos. Son aspectos de la sexualidad no felices, porque conectan con el desamor, ese lugar que nadie elije habitar. Y lo grandioso de los talleres es que vamos construyendo colectivamente otras ideas y sentires en torno al amor.

Aquí desarmamos lo que nos dijeron que era, lo que nos contaron de cómo deberían ser las relaciones amorosas. En ese sentido, la ESI viene a decir que todas las personas -desde los primeros años hasta el fin de la vida- nos la pasamos ensayando el amor, reinventando modos de amar y ser amadas. Es un viaje maravilloso: quienes transitan los talleres lo saben, lo sienten. El libro ofrece argumentos y testimonios para observar la diferencia abismal entre estas ideas en torno al amor y las otras concepciones que siguen apostando al amor romántico. Ya que todo sentimiento es una construcción, en el amor, lo primero es entablar una relación de respeto, consideración, reconocimiento, valoración y crecimiento permanente conmigo misma, porque no se puede dar ni recibir lo que simultáneamente no estoy experimentando en primera persona.

Dar cabida en la institución escolar -reproductora, muchas veces arbitraria y arcaica- a esta energía emancipadora es ir contra la corriente. Sin embargo, si las personas adultas que hacemos la escuela lo advertimos, esa transformación tiene probabilidades de acontecer. Para lograrlo, profes, talleristas, quienes dirigen y planifican las instituciones educativas necesitamos algo muy importante: mirarnos. Es decir, dedicar tiempo a procesos personales, dar lugar a los propios miedos, a las propias heridas. Preguntarnos cómo está la relación conmigo, cómo me llevo con mi cuerpo y mi sexualidad, ¿Puedo decir no cuando es no y sí cuando es sí? Esas preguntas que muchas veces esquivamos porque implican hacer contacto con las oscuridades que nos constituyen.

Esto es algo así como la filosofía del taller ESI, de la que hablo en mi libro. También dedico una parte a la metodología específica que requiere la planificación de un espacio así. Trabajamos con una materia prima muy delicada: la subjetividad, las emociones, los sentires. Entonces, es necesario conocer cómo guiar estos procesos tan profundos y complejos.

Es apasionante conocer cómo se arma un taller ESI, que en lo formal es muy parecido a cualquier otro. Por ejemplo, uno de carpintería: hay materia prima, herramientas y técnicas. Allí está la ludopedagogía, una manera de abordar los procesos de resignificación colectiva a través del juego. Nos han dicho que sólo en la infancia se puede jugar, sin embargo, somos seres lúdicos, con la capacidad de inventar mundos jugando. Allí está la Gestalt, una manera de sentir, pensar, decir y hacer, todo en un mismo movimiento.

“ESI, talleres de cuerpo en juego”, es un viaje a una manera de hacer la ESI.

Mariana Páez, Licenciada en Comunicación Social y Doctora en Ciencias Sociales. Su formación incluye la ludopedagogía, la sexología y la Gestalt. En la Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales (UADER) trabaja en la Escuela Normal de Paraná en materias de Comunicación y espacios de Educación Sexual Integral. Y en los profesorados de Educación Inicial, Primaria y Especial, en los talleres de Sexualidad Humana y Expresión Creativa. 

Desde el PESIE, celebramos la trayectoria y compromiso de nuestra colega y compañera por esta primera publicación,  y a la que seguro auguramos, vendrán muchas más!

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