Desandando caminos para encontrarnos: la Biblioteca “Enrique Berduc” y la construcción de su espacio en relación a la perspectiva de género. Por Claudia Müller y Vanesa Klug, Escuela Normal Rural “Almafuerte”.

Foto: Octubre 2018 – Trabajando en las Jornadas del día del Respeto a la Diversidad Cultural.

 

Desandando caminos para encontrarnos: la Biblioteca “Enrique Berduc” y la construcción de su espacio en relación a la perspectiva de género
Entre los lineamientos comunes podemos encontrar al bibliotecario como profesional capacitado para ayudar a los usuarios, y su función social como tal, donde es crítico y puede ayudar a los demás; pero también es quien busca propuestas que generen cambios y justicia social. La esencia de la Bibliotecología es poder llegar a todos por igual, esa lucha por la igualdad pero sin desentenderse de todos los cambios que van surgiendo en el mundo, desde cambios tecnológicos, que deben buscar nuevos soportes para poder llegar a todos; hasta cambios en el acceso a los derechos que impactan en cuestiones legislativas, educativas, políticas, sociales, por mencionar solo algunas aristas.
La biblioteca siempre tuvo una función social y esta se ha comenzado a tecnificar con los avances tecnológicos, la transformación de la sociedad y su deber de poder llegar a todos los usuarios, sean estos remotos o presenciales.
El rol que tiene esta institución es, no solo de búsqueda de información, sino también de aprendizaje de nuevos conocimientos. Teniendo en cuenta los conceptos de Didier Álvarez «la bibliotecología lo que logra es que se mejoren las practicas bibliotecarias en función de los usuarios que se acerquen». Es así que el rol de la biblioteca ha ido cambiando, evolucionando y adaptándose a los usuarios, a los nuevos soportes para conservar y gestionar la información, y a los cambios de las sociedades. Paso de ser en sus inicios un depósito de documentos, a poder ser un escaparate donde podemos olvidar problemas y sumergirnos en nuevos mundos; pero también podemos acudir en búsqueda de información. La importancia de la biblioteca como tal y del bibliotecario radica en que son garantes de innumerables derechos; deben garantizar el acceso a la información, garantizar la libertad, la libre expresión, la identidad, por mencionar solo algunos. Por esto, puede borrar todo tipo de analfabetismos, puede difundir conocimientos perdidos, puede demostrar la igualdad de todos los seres humanos… En realidad, «una biblioteca puede enseñar lo que desee enseñar, porque posee el arma más potente que existe sobre la Tierra. Ese arma no se carga con pólvora ni escupe fuego y muerte: funciona a base de información, y de ella florecen ideas, comprensión, saber, inteligencia y cultura» (1).
La perspectiva de género no es un tema ajeno a ninguna biblioteca, ya que la función de servicio que brindan apunta a democratizar el acceso a la información. Estas instituciones no son reservorios inmóviles, el material que se alberga en sus instalaciones fluye y se replica como parte de su impronta, de aquello que las define y posiciona como un espacio en el que se invita a participar y compartir. Es ese sentido, que algunas de las acciones en pos de la transversalidad de la ESI en el espacio de Biblioteca que realizamos son:
• Trabajar con los docentes a partir de lecturas sobre perspectiva de género, que aporten a la toma de conciencia y sensibilización respecto a las relaciones desiguales entre mujeres y hombres presentes en nuestra sociedad, y a su transformación.
• Incorporar afiches/imágenes en la cartelera que contemplen la participación de mujeres en las gestas patrióticas y hechos históricos destacados.
• Al realizar la planificación de actividades coordinadas por la biblioteca, así como la selección del contenido a abordar y los textos, considerar la ESI y perspectiva de género de modo de incorporarla de manera transversal.

La biblioteca y su contribución a la disminución de las brechas de género existentes en una comunidad educativa
El principal desafío surge desde un principio económico, ya que la biblioteca no cuenta con un presupuesto que se pueda destinar a la compra de material, sino que dependen de donaciones, o material que se designa desde el Ministerio de Educación. De esta forma, las bibliotecarias no participan en la selección y/o adquisición del material en formato papel de que disponen. Pero si consideramos que las colecciones en la actualidad no están compuestas solo de la bibliografía física, sino también de la digital, es importante considerar que la selección de la misma se realiza acorde a los lineamientos y proyectos que se desarrollan en la escuela, y que se encuentran atravesados por la ESI y la perspectiva de género.
Considerando que el campo de acción de las bibliotecas es muy amplio, una acción posible podría centrarse en el momento de la selección de material de lectura, optando por aquellos que contengan relatos que destaquen el rol de la mujer, y su participación activa en la lucha por sus derechos. Así mismo, al momento de proponer actividades coordinadas desde biblioteca seleccionar textos que nos hagan repensar los preconceptos sociales sobre el rol de la mujer, que traten cuestiones que en algún momento se vieron naturalizadas, pero que en la actualidad sirven para mostrar el sometimiento al que se vieron expuestas constantemente muchas mujeres por el rol que se les asignaba en la sociedad.
Comenzar a visibilizar el protagonismo de las mujeres en los diferentes campos de estudio y hechos históricos, así como los avances logrados a través de los reclamos y luchas de los diferentes colectivos en pos de la igualdad de derechos, habilitará procesos para repensar los espacios y roles que han tenido las mujeres a lo largo de la historia. De esta forma se hará más evidente la potencia de su accionar. Esto puede lograrse incorporando esta información en la elaboración de carteleras y efemérides, así como en las diferentes actividades propuestas desde biblioteca.
Consideramos sustancial incorporar con mayor énfasis la transversalidad de la ESI en las propuestas. Para lograr esto se deben repensar los contenidos y la selección de las actividades propuestas para cada una de las jornadas que se llevan a cabo de manera coordinada desde la biblioteca, como por ejemplo las propuestas del mes de junio que giran en torno al Día del Libro, o en el mes de septiembre con la Maratón de Lectura. Teniendo en cuenta la diversidad de producciones radiales que se llevan a cabo dentro del ámbito escolar/educativo, podemos hacer eco a la biblioteca de aquellas que refieren a las ESI y/o temáticas atravesadas por la discriminación y la violencia de género, reproduciéndolas a través de nuestro Facebook y del aula en Arandú.

Referencias:
Chumbiauca, C. A. (30 de noviembre del 2020). Didier Álvarez: “La biblioteca no es posesión de los bibliotecólogos…”. Otlet : revista para profesionales de la información, número 13. http://www.revistaotlet.com/entrevista-didier-alvarez-la-biblioteca-no-esposesion-bibliotecologos/

Claudia Müller es Prof. en Bibliotecología; Tec. Archivera. Desde 2014 se desempeña como Bibliotecaria de la Escuela Normal Rural “Almafuerte”.
Vanesa Klug es Tec. Bibliotecaria Documentalista; Esp. En Entornos Virtuales de Aprendizajes; estudiante del Profesorado en Bibliotecología; docente de la Facultad “Teresa de Ávila” de UCA y Facultad de Ciencias de la Gestión de UADER. Desde 2015 se desempeña como Bibliotecaria de la Escuela Normal Rural “Almafuerte”.

 

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